miércoles, 15 de noviembre de 2017

El juicio

A veces recurren,
como abogados del diablo,
mis pensamientos
a lo que siento por ti,
se plantan ante el juez,
que acaba siendo la razón perdida,
y emiten improperios
contra mi persona,
mi sentido de lo correcto
y la poca cordura que me queda.

Se decanta el proceso
hacia lo que parece
una condena sin fianzas,
llevada a la perpetuidad,
una celda oscura sin salida,
un sentimiento general de culpabilidad.

Levantóse el jurado,
decidido a mencionar
lo que temía desde el principio,
una manera cruel y sin piedad,
distrito sin razón y verdad,
un homicidio consumado con una puñalada más.

A veces, cuando esto pasa,
como salidos de la nada,
mis sentimientos
escapan a tropel por la ventana,
se intentan abalanzar sobre ti,
que acabas siendo cárcel dulce,
y se sienten liberados
de toda atadura o máscara,
mis mordazas para no quererte,
evitar amarte hasta que el mundo muera.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Cuando tú y yo sea nosotros

Cuando tú y yo sea nosotros
se pararán las campanas,
repicarán las cacerolas
en nuestro nombre,
indivisible y eterno.

Cuando tú y yo sea nosotros
no ocurrirán más guerras
de bandos absurdos,
de golpes por llanuras solitarias,
áridas y desamparadas de todo amor.

Cuando ese tú pierda el ego,
deje de lado la absurda servidumbre,
se llene de equivalencias doradas,
de besos sinceros a los golpes del piano,
sofocados sólo por el crepitar de nuestro fuego,
ahogados en las caricias que nos damos.

Cuando este yo sin corazas
se quede sin argumentos
para darle la espalda al corazón,
y te devuelva las miradas
con la alevosía de un crimen pasional
y con la inocencia de los hijos que no tenemos.

Cuando nosotros sea el todo,
aquello inamovible que nos quema,
profundo y sin recovecos,
sin esquinas en las que escondernos,
sino un páramo verde,
la tormenta de tus manos sobre mi espalda,
las constelaciones de tus lunares,
y las lunas de tus ojos como testigo.

Cuando el nosotros sea el todo,
nuestra posesión más preciada,
entonces, y sólo entonces,
diremos adiós a lo pasajero,
como amigos en los bares,
para dar paso a lo sencillo,
lo antes remoto, nosotros.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Cosas que pasan

Ha pasado tanto tiempo
entre tus luces,
las sombras de la calle,
lo titiriteros en la puerta
esperando limosnas
y la curva de tu espalda
hasta las cicatrices de tus gemelos.

Ha pasado solo un instante
desde que te vi pasar,
se cerró mi alma
intentando a medias
no dejarte entrar,
error garrafal,
fallo estrepitoso contra el sofá.

Han pasado lustros,
o a mí me lo parecen,
desde el adiós que todo lo cura,
que todo lo esconde
sin saber qué viene detrás,
la congoja y el miedo,
las lágrimas al borde de ataques de nervios.

Han pasado horas, días,
semanas o meses,
difusos por el velo del tiempo,
los aclara el calendario sentencioso,
puntualiza instantes congelados,
acentúa claroscuros anidados,
de felicidad amagos.

Ha pasado tan poco
y tanto a la vez,
desde el roce de tus dedos
resonando en mi palidez,
que he querido perderme
en sueños y recuerdos
por si allí te vuelvo a ver.

martes, 24 de octubre de 2017

Guerras de otoño

Se posan,
bermejos y vibrantes,
los colores del otoño
en la piel de los árboles,
en las sonrisas de flores marchitas,
en los labios de amantes
que antaño se besaban
al abrigo del verano.

Se derrumban,
caen descuidados,
los pensamientos al suelo,
cubierto de hojarasca,
del rocio de las mañanas frías,
sobre los charcos inmaculados,
dejados al olvido
del amor temprano.

Se juegan a las cartas,
un póker sin aliados,
la última estocada
con forma de pregunta,
con respuesta clara y puntiaguda,
punto terminante y enlazados,
hilo rojo permanente
más atemporal, menos mundano.

sábado, 14 de octubre de 2017

Ahora

Ahora que se posan
en mi memoria tus recuerdos,
algo rancios,
algo desfasados,
sin temor al desengaño.
Ahora que son tus ojos
de otro parecer extraño,
algo forzado,
algo quemados,
sin atisbo de acuerdos.

Ahora que son de hiel
las cicatrices que un día te curé,
amor desinteresado
de las cuatro de la tarde,
sin premisas ni sed.
Ahora que somos desconocidos,
que nos tratamos de usted,
se aceleran las horas
hacia el olvido absoluto,
sin respuestas a aquel porqué.

Y ahora que nos sentamos
en los filos del porvenir,
que nos separa una vida
y demasiados números medidos,
que nos acongoja la estrella
bajo la que juramos amor eterno,
que nos silba el viento
preguntándonos por la otra mitad.
Ahora que te encuentro
en el más temible de los silencios,
en el completo vacío,
en la nada de mi almohada
y en las calles solitarias.
Ahora que ya no tengo
donde buscarte,
acaso tropezarnos de nuevo
en una bella ciudad
de los colores del atardecer.
Ahora que se nos fue el futuro,
entre mis lluvias,
tu calor de verano
y las alcantarillas del otoño
sin venir a cuento.
Ahora que ya no queda nada.
Ahora que ya nosotros
se descompuso de nuevo
en ti y en mi equidistantes.

Ahora, justo ahora, miro atrás,
un piano resonando en mi memoria,
un acorde con tu nombre,
una firma más profunda que la tinta,
una canción desangelada
que hablará de aquel ojalá
para el resto de los tiempos.

lunes, 26 de junio de 2017

Momentaneidad

He creado un momento
hipotético,
ficticio,
sin sentido.
Un instante de pena,
dolor,
causalidad
y miedos.

Lo he pintado
de colores apagados,
con base gris,
que acarician el alma,
apagan la sed.
Huele a antaño,
a tus perfumes,
nuestras sábanas
y la orilla del mar.

Lo he armado
de la nada,
sobre las nubes,
una conjetura circular,
un viaje espacial.
Posada en cenizas
de días mejores,
de pasados brillantes,
pulidos,
elegantes.

domingo, 18 de junio de 2017

Tanto

Quería todas las sonrisas,
y todos los valles,
todas las montañas,
las lluvias de enero,
los soles de julio,
todos los ríos de agua fresca,
todas las flores de colores
vibrantes y bellos.
Quería cada una de las sensaciones,
de las estaciones,
de los besos y las caricias,
los sabores a regaliz,
a las cenas entre velas,
a tus labios de miel,
tu piel serena.
Quería tanto,
tanto que no te lo dije,
tanto que debí ponerme el traje,
armarme de valor,
obviar el miedo
y cargar las armas;
tanto que pasaba las manos
por tu aroma embriagador
y me pudo la admiración,
las ganas de ti.
Quería tanto
que se me escapó el momento,
mágico y especial,
para darte un beso,
para empezarte a amar.

martes, 30 de mayo de 2017

Prender

Hemos prendido la llama
de lo que no se apaga
con un saludo,
de lo que no se evapora
con un adiós.
Hemos prendido a tu ropa
una medalla,
un emblema
que conmemora una batalla
sin claro ganador.
He prendido en el tiempo
de un reloj
que ni funciona,
ni me interesa,
para distraer la vista.
He prendido la esperanza
de una cuerda,
deshilachada y fina,
ademejada al miedo
de quien camina al patíbulo.
He prendido mi cordura
del tendedero,
al sol de mi patio,
lejos de la lluvia
de mis pensamientos,
esperando a que seque,
a que no quede nada,
se desvanezca
y ya no me importe.
Lo único que no he prendido,
no lo he cogido,
mostrado o dividido,
son mis intenciones,
para que no las quemes,
para que no las prendas,
para que no me hieras.

martes, 23 de mayo de 2017

Palacio

Fue una escena
de teatro de cuento,
en el palacio de un rey
perdido entre los escombros
de guerras pasadas.
Fue una imagen
casi tétrica
de sangre derramada,
de armas destrozadas
al choque de las espadas.

Siguiente acto,
telón solemne,
rozó la tarima polvorienta;
entró la muerte
engalanada entre guadañas, 
sesgando las almas,
pocas,
que rozaban los albores
de los días de verano.

Sentenciosa y desmedida,
ajusticia temores,
reparte negativas por la sala
de un trono ya desierto,
de princesas calladas,
de príncipes con temor a la nada,
con corona de viento.

jueves, 11 de mayo de 2017

Besos

El besarte es el arte
de morder tu labio,
de trazar una tangente
a la comisura de tu boca;
de acariciar la línea,
entreabierta, de tu vida;
de formar en ella un círculo,
perfecto y alborotado,
que te lleve al éxtasis.

El besarte es despertar
en las mañanas primaverales,
en las madrugadas
de nuestro invierno juntos;
en los páramos del deseo
hacia los albores del placer,
en paseos por tu espalda,
por tu cuerpo entero,
cada recoveco y esquina
de tu dorada piel.

El besarte es melodía,
tímida a través de la gramola
que controla, agitada,
tu falta de razón;
acelerada en los pasos cercanos,
me busca, me incita al baile,
me insinua lo previsto,
en penumbra me tienta
a unir lo que no tenia conexión.

El besarte es adicción,
puro veneno, desasosiego;
causa alucinaciones, luz de día,
desconcierto y entrega;
ganas locas de otra excusa,
una escapada a las sombras,
un momento atesorado,
huir juntos,
jugar a perderse
en el filo de los labios.

martes, 9 de mayo de 2017

Cantos de guerra

Se ha llevado esta guerra,
el hogar y la familia,
los enemigos y aliados,
el cuadro sobre la ventana
y el color de la piel del ser amado.

Se ha tomado como suya
esta lucha que nos oprime
todo encanto de la tierra,
cultivos y tempestades,
vid y hiedra.

Ha rebuscado en las memorias
de los que luchan con honor
por gobiernos negligentes,
memorias coloridas ahora tristes,
se han convertido en muertos vivientes.

Ha arrasado, ya, la verborrea
nuestra sangre, nuestra vida,
recuerdos de un adiós
lejano en el invierno
de aquel fatídico día veintidós.

lunes, 8 de mayo de 2017

El verano

Me daría esta vez
de bruces
contra el verano,
pausado y tierno,
en abrazos cálidos,
en perfumes embriagadores.
Me caería,
sin remedio,
al cobijo de tus ojos
de miel centrífuga,
al son de una puesta de sol
de mis amores.

Ya siento el vacío
de quien se sabe vencido,
una lucha desarmada,
ofrecida a tus colores,
seducida por tus encantos.
Ya noto la brisa,
lo pasivo de querer caer,
una tormenta se avecina,
vuelve el mundo al dolor,
me miran con espanto.

Grito que estoy loca,
que es el corazón mi timón,
que siento pena de aquellos
que no quisieron morir por amor.

sábado, 6 de mayo de 2017

Hacerlo todo

Escribe cada paso,
cada ritmo,
cada instante.
Llena de tinta
cada poro de la piel
del ser amado.

No temas,
no huyas.
Inquietante.
Deja que vuelen
las plumas al son
del fuego avivado.

Ama, quizás,
con certeza descomunal,
apabuyante.
Lánzate al vacío
sin salvaguarda,
confía en lo pactado.

Escribe,
pero no escribas nada.
Vocaliza las palabras,
suave y lento,
contra las puertas de tu perdición,
de nuestro infierno.

Teme,
pero no temas nada.
Recorre con sigilo
los caminos que conectan
mis manos,
tu sonrisa
y nuestros ojos.

Ama en esta ciudad,
anodina y gris.
Busca rincones
para encuentros fugitivos
de postales imaginarias,
de tu locura contigo.

Hazlo todo,
hazlo deprisa,
hazlo despacio.
Busca en cada encuentro
un motivo de reunión,
una absurda compenetración,
un beso en una estación.

Venías a por consejo,
venías por la luz,
quizás un destello.
La moraleja es,
querido amigo,
toma el amor de abrigo
y haz lo que quieras, pero conmigo.

sábado, 28 de enero de 2017

Volver

Vuelta a lo mismo,
de bruces
contra el suelo.
Un alarde de emoción
rompió el pulso
de este reloj
desacompasado,
corroído y viejo,
son de mi consuelo.

Vuelta a la sangre,
purpúrea
que todo lo tiñe.
Una floritura con intención
machacó las facciones
de una niña
triste,
melancólica y sombría,
al guión se ciñe.

Vuelta a la lluvia,
acelerada
hacia el vidrio.
Un giro con decepción
tensó las cuerdas
de esta charla
anodina,
oscura y desmotivada,
que cubren los linos.

Vuelve
al suelo,
a la sangre,
a la lluvia.
Deja que se mezclen,
que te rompan,
que te ahoguen
entre mil pedazos,
que en las aguas corran.

miércoles, 25 de enero de 2017

Ritmos

He perdido el ritmo.
No me culpes a mí.
No me mires así.
Ha sido el perfume,
prendido de tu cuello,
que me embriaga,
confunde mis sentidos,
se llenan de ti.

domingo, 15 de enero de 2017

Retiradas

Retírate a un lugar
donde no lluevan inviernos,
donde no haya cantos
de pájaros coloridos,
ni bellas vistas
al olvido de tus días.
Retírate a los brazos
de la fría y oscura
soledad,
donde no te encuentren
las mañanas nubosas,
los cantos de sirena,
ni las lágrimas
del color de las chirivías.

Vete lejos,
huye de tus realidades,
de tus miedos banales,
de los colores rosados
que tiñen el amor.
Vete lejos,
no vuelvas la mirada
hacia un pasado desaliñado
de dudas en los ojos,
amargo el fervor.

Corre siempre al frente,
al son de las campanas
de una iglesia que te llora
ávida de tu regreso,
aún con todo muerto.
Corre sin demora,
hacia paraderos lejanos,
sin nomenclatura que los guarde,
ni conocimiento alguno
de aquello que es cierto.

Retírate,
vete,
huye,
corre, yo no puedo.
Sólo recuerda,
querido pasajero,
que esos pensamientos
no son más que miedo.