miércoles, 26 de octubre de 2016

martes, 25 de octubre de 2016

Incertidumbres

Te diria que vinieras
pero nunca sabria
si estas aqui o alli,
si permaneces impasivo,
si amaneces junto a mi.
Te confesaria que temo
pero nunca encontraria
si existen verdades plenas,
si nos aguarda el frio invierno,
si acechan las hienas.
Te contaria que acometo
pero sin sentir más que apatía
si el viento me corta la cara,
si resbala por el cristal la lluvia,
si ese segundero se para.

Me miraría para decirme
que no me quiero ver
si la sombra se empeña,
si la oscuridad nos suma en ceros,
si la linea de mi boca diseña.
Me ocultaría bajo las mantas
que se comen los mundos a mordiscos
si para algo sirviera,
si creyera en mis abismos,
si de verdad la fe existiera.
Me bañría en tus ojos
para quitarme los eslabones
si fuera ese verde su enemigo,
si cupiera en este desvario,
si luchara contra mi destino.

A todos contaría,
esta noche de horizonte incierto,
que el silencio es mi testigo,
mi más preciado baúl, 
y yo su siervo.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Mis ganas de ti

Veía el mundo de colores apagados,
solitarias las miradas escarchadas,
segunderos estancandos,
esperanzas adormiladas.
La piel moribunda en un pasillo,
automedicaciones torpes de hospital,
complicado todo lo sencillo,
celebraciones del mal.
Sentía vaciarse el alma por el sumidero,
pensamientos de espaldas al mar,
espirales saladas,
enormes las ganas de volverte a abrazar.

Una brisa pasajera de madrugada,
un sabor que se quería quedar,
me salvaste de mi avismo,
lo haces cada día al despertar.
Se heló todo el universo
con nosotros ardiendo en tu salón,
una burla se posó en mis ojos,
guerra declarada merecedora dela pasión.

Todos los besos y las declaraciones,
las caricias y miradas,
todas tus locuras con las mías,
las que nos quedan por hacer.
Cada una de las notas de nuestra canción,
cada uno de los gestos cómplices,
cada partida y cada encuentro,
cada manera de querernos.
Se me acabarían las palabras,
el sentido del tiempo y la razón,
se me cortaría hasta la voz
en este intento de por ti morir.

Y es que nunca quise tanto como a ti,
que te has convertido en mi razón de vivir.
¿Qué hacer? ¿Qué decir?
Me has devuelto las ganas de escribir.