martes, 30 de agosto de 2016

Preguntas anudadas

Tengo entre los dientes
una pregunta
temerosa y desvalida,
que desea pronunciarse
en cada beso
y en cada mirada.
Al filo de mi boca
se asoma con miedo
de quien se sabe
perdido y vacío,
incapaz de saltar.
En la comisura
junto al último beso
que me diste,
se cuelga, expectante,
a la siguiente función.

Tengo en el pecho
un nudo
contenido y asfixiante,
que quiere soltarse
con cada caricia
y con cada te quiero.
En el centro de mi alma
habita ya acomodado
como quien se sabe
tranquilo y sosegado,
en su zona de confort.
Al hilo del pespunte
tras este remiendo
que coses con esmero,
se asoma, desconfiado,
a todo tu corazón.

Son, sin más,
nudo y pregunta
uno sin remedio,
dos que lo son todo,
que empañan el cristal.

domingo, 28 de agosto de 2016

Trajes

Se puso el cielo
el traje de poeta,
susurraba secretos
a voces
bajo velos de recato.
Vaciaba ríos
de lujuriosa tinta
sobre llanuras
sinuosas,
elocuentes.

Acercándose,
pausado,
me mostró estrellas,
universos lejanos;
me hizo mira abajo,
al vacío clamoroso;
me observó pálido,
vislumbró mi verdad
con un soplo del viento;
me sonrió con calma,
incrédulo temeroso,
sabiendo lo que se avecinaba.

Me puse yo
el traje del amor,
gritaba historias
entre dientes
bajo las sábanas de nuestra cama.
Llenaba sin control
de besos apasionados
la espalda de quien amo,
valerosa,
acomodada.

Acercándome,
pausada,
le mostré mis manos,
cuentos callados;
le hice mirar arriba,
a la inmensidad del mundo;
le observé complacida,
mostraba mi alma
con una ola del mar;
le sonreí con calma,
loca enamorada,
sabiendo lo que me jugaba.

Nos pusimos ambos
el traje del otro,
comprendimos asintinedo
lo que se negaba
a quien lucha con dolor.
Nos cogimos
sincerados
de las manos,
ganábamos la guerra,
nuestro corazón.

sábado, 27 de agosto de 2016

Eres

Eres la suerte
de los besos por la mañana,
de las caricias regaladas,
de las miradas cómplices,
de los sueños compartidos.
Eres todas las cosas
restantes en este universo,
tejidas poco a poco,
nuestras manos entrelazadas,
un delirio al viento.
Eres el brillo
de los ojos
de quien se sabe ganador,
de quien no teme
ver el mundo en flor.

Un universo entero,
lleno de palabras de miel,
de mil futuros perfectos,
de canciones junto al mar,
eso es lo que eres.

domingo, 14 de agosto de 2016

Te escribo como diría el poeta

Te escribo
de rato en rato,
cuando no te tengo,
cuando estamos lejos,
cuando no te beso.
Te escribo
dándolo todo,
sin mesura,
ni principios,
ni finales traicioneros.
Te escribo
con la certeza por bandera,
que somos más que el tiempo,
que no nos controla
un momento.

Diría el poeta
que te escribiría
todos los versos esta noche,
pero te escribo a ti,
y a mi contigo.
Diría el poeta entonces
que me gustas más
cuando callas,
pero es magia cuando halagas
con tus manos mi cintura.
Diría el poeta finalmente
que juegas todos los días
con la luz del universo,
pero es tu encanto el que alborota
todas mis constelaciones.

Te escribo
esta noche de nostalgia,
algo borrosa,
sin tus caricias
en los senderos de mi espalda.
Diría el poeta,
hoy y sobre todas las cosas,
las más frías,
sobre todos los puertos,
que aquí te amo.

domingo, 7 de agosto de 2016

Encontrados

Colores sin sentido,
destrozan el paisaje,
sintonizan mis esquemas,
los desarman con una mirada.

Una brisa te despeina
y por una vez en esta vida
siento celos,
del viento,
de la lluvia,
de esa luz que te ilumina.

Fondo de escena polivalente,
tu cama o la ventana,
difuso en el objetivo,
entiende las intenciones.

Dibujas una sonrisa
por última vez en esta noche
antes de que el sueño te venza,
te abrace,
te envuelva
y nos dé una tregua.

Amanecer gris,
manifiesto de puertas hacia afuera,
el sol de tus ojos nos guía,
apagaste el universo entero.

Una caricia que me brindas,
inicio idílico de los días contigo,
una esperanza sobrevuela,
me amenaza,
me acorrala
y me pide que vuelva a mi cueva.

Persistente sentimiento,
amordazado entre nosotros,
susurra un ángel al pasar,
posibilidades de una dispersa realidad.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Mañanas contigo

En las mañanas sombrías
de lluvia,
de frío,
de calles mojadas;
apareces tú,
todo fuego,
todo calor,
todo dulzura;
para darle alas
a mi imaginación,
a mis ganas de besarte,
a ese quédate.

En las mañanas así
apareces tú,
para hacer mi vida mejor,
de sentimientos plena,
todo embriagado
al más puro estilo del amor.