jueves, 28 de julio de 2016

Sueños

Respiras
entre sueños
ante mis ojos
cautivados.

Sueñas
con la idea
del amor
entre los dientes
sin tapujos.

Y te observo
en esta noche
de verano,
del calor sin ti,
del malo,
del que no quiero.

Te buscaré
en sueños
que compartamos,
para darte un beso,
una caricia
directa al firmamento.

Inhalas
una vez más
sosegado,
dulce.

Recorro
cada centímetro
de tus labios
tentadores,
paraíso.

Y te siento
aquí conmigo
a cada instante,
contra mi espalda,
un susurro
directo a mi nuca.

Te encontraré
en mi corazón
que es tuyo,
para quererte,
un amor
hecho de titanio.

domingo, 17 de julio de 2016

Escribirte

Quise escribirte todos los versos
desde todas las persectivas que me ofrecían tus ojos.
Me llamaba la idea de tus labios
recitando palabras que poco a poco pensaba para ti.

Lancé todas las palabras al aire
sin necesidad de recogerlas,
con la completa intención de que formaran para ti
cuadros coloridos,
de mil estilos diferentes,
que te recordaran a mi
y te arrancaran una sonrisa.

Quise escribirte todos los versos
desde la lejanía que me hacía completmente subjetiva.
Me cautivaba la luz de tus historias
que siempre acaban con un ojalá estuvieras aquí.

Dejé la tinta correr por el níveo papel
sin miedo a tu reacción,
a sabiendas de que nunca estarían de más
en este nosotros,
que se completa con llamadas,
con deseos de abrazarnos
y de reencontrarnos cada noche.

Quise escribirte todos los versos
desde esta postura cómoda de la desvergüenza del papel.
Me enamoró cada una de tus peculiaridades
y entendí que sólo con un beso,
con un te quiero,
podía decírtelo todo.

martes, 12 de julio de 2016

Y mientras, nosotros

Es mientras hablamos,
mientras buceo en tu sonrisa,
en tus ojos aniñados
de recuerdos dulces,
de pasiones desenfrenadas,
de las ganas que te consumen;
que me atrapas un poco más.

Es mientras despiertas,
mientras te canto al oído
canciones sobre nosotros,
del amor sin disciplinas,
de sonrisas tímidas,
de confidencias compartidas;
que deseo estar allí.

Y es mientras duermes,
mientras te pierdes
en sueños infinitos
de abrazos elocuentes,
de miradas que se buscan,
de los labios que se encuentran;
que te vengo a escribir.

Te vengo a escribir en esta noche
de insomnio incorregible,
de tus respiraciones al soñar,
que soy culpable,
que me dejé llevar,
que eras todo lo que deseaba y más;
mi dulce estrella sobre el mar.

viernes, 8 de julio de 2016

Intrépidos

Como Colón con sus navieros,
has venido a atracar al puerto de mis ojos,
con semblante sorprendido
y las bodegas llenas de ganas.

Has hecho todo este viaje,
como Darwin en busca de las especies,
para acabar encontrándome a mi,
que en realidad eres tú.

Quizás fue cuando desembarcaste
que Tesla acudió en tu ayuda,
te contó qué era eso que habías sentido,
te dio el poder de poner nombre a esto entre nosotros.

No fue hasta bien entrada la noche
que la ciencia calló por el precipicio,
se fueron a deshacer tus labios
ante los medidos versos de Lorca.

Amaneciste platónico y anestesiado,
por ese Sol que Copérnico bien te había ilustrado,
pero no era tanto la luz tu sorpresa
como las ansias de un nuevo día en esta tierra.

A las pocas horas de tu aparición
eras Magallanes en busca de nuevos descubrimientos,
ávido de saber y de entender todos los surcos,
todos los pliegues, todas las historias.

Y así pasan los días,
de tú que me buscas y yo que te encuentro,
nos hemos dado cuenta de que al fin y al cabo sentimos
lo mismo que Narciso por su reflejo.

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Has llegado en ese momento preciso entre todo el caos, para ordenar el paisaje.
Has puesto filtros de color que acentúan lo que somos y cómo nos sentimos.
Has retomado esa canción que tanto nos gusta para darle al play de nuevo, para bailar juntos.
Has completado cada una de estas paletas de color que se antojaban grises.
Has dado vida a cada uno de los latidos, a cada uno de estos versos, a cada paso, a cada sonrisa sin sentido al recordar tu voz.
Has sido y eres el mayor de los descubrimientos.

martes, 5 de julio de 2016

Las leyes de tu cama

Las leyes de tu cama no tienen ni orden ni concierto,
las dicta el tiempo y la distancia,
se acumulan en la puerta cerrada por dentro,
quieren sembrar poco a poco la discrepancia.

Las leyes de tu cama son claras en cuanto a tu almohada,
es de ambos y nada más,
se refiere a mi cabeza en tu pecho apoyada,
a todos esos sueños que compartimos además.

Las leyes de tu cama las escribes tú conmigo
en un atardecer de colores vivos,
con cada paseo de tus labios sin vértigo,
sin necesidad de egos ni caracteres altivos.

Las leyes de tu cama trascienden el momento,
el espacio poco les aporta,
y aún a sabiendas de que esto es un burdo intento,
las escribimos, aunque no nos importan.

domingo, 3 de julio de 2016

Acciones de dos

Se perdieron en aquellas palabras de fuego, en la necesidad o el intento de no hacerse ilusiones, esas que crecían por momentos en el estómago y lo llenaban todo de un color especial.

Se prometieron no contar las horas. No echar cuentas a todos los minutos que faltaban para coger ese maldito avión. No pensar en que esos días iban a volar sin remedio alguno. No calibrar los tiempos de entre guerras, esas guerras de miradas y cosquillas en la cama, de las que proclamaban vencedores a ambos para concederles el más dulce de los besos.

Se miraron a los ojos a través de todos los píxeles que les separaban, con un brillo especial que las pantallas no podrían llegar a reproducir jamás, pero que se avivaba con cada mensaje, con una bonita fotografía de algo sin importancia.

Se concedieron el derecho de la duda, aunque sin darse cuenta habían disipado todas las dudas con unas cuantas frases a las pocas horas de conocerse. "Podemos pensar con calma, no hay prisa" se decían, pero es que el corazón iba diez mil pasos por delante de esta cuenta atrás que los impacientaba.

Se tejieron un futuro juntos sin saberlo, con planes aquí y allá, con la seguridad de que lo podían todo aunque supieran que les iba a costar cada adiós un poco más que el anterior. Se prometieron escapadas a cualquier rincón del mundo donde besarse fuera el trasfondo. Se llenaron la maleta entera de ilusiones y dejaron todo lo prescindible de lado, porque al fin y al cabo eran uno con el otro y no querían nada más.

Se dijeron tantas cosas sin decir nada, cuando una sonrisa y una mirada valía por todas los versos de Neruda. Se acariciaron todas las estrofas de las canciones de amor con la punta de los dedos, despacio y sin prisa por si se acabaran, y si lo hacían acabarían buscando una nueva excusa para reencontrarse.

Pero si algo hay que destacar, por encima de cualquier cosa, sin miedo, sin vergüenza alguna, es que se quisieron. Se quisieron hasta que la vida no les quiso dar más.

Fue entonces cuando se amaron de verdad.

sábado, 2 de julio de 2016

Cree

Creo que puedo asimilar
cada silencio de la gente,
cada voz en alza sobre mí,
el peso de los años.
Cada adiós sin remedio,
cada quimera que me regale la vida,
el color desvanecido del invierno.

Creo que puedo soportar
cada roce sin sentimientos,
cada latir que no nos dice nada,
las miradas sin luces.
Cada saludo sin querer,
cada lágrima al borde del armario,
el calor de una noche de insomnio.

Creo que puedo, o debo,
olvidarme un poco más,
sentirme un poco menos,
las cicatrices de la edad.
Desabrocharme las vergüenzas,
rendirme a las evidencias,
el sueño que me vence.


viernes, 1 de julio de 2016

Acabados

Se me acabaron todas las páginas del calendario y todos los segunderos de los relojes digitales.
Se me acabaron las ganas de una lucha sin cuartel contra otros labios y otros nombres.
Supongo que se me acabó todo lo malo de repente y sin tener que meditarlo mucho.
Y es que quizás haya mil mejores, pero se me han acabado las ganas de búscalos.