martes, 31 de mayo de 2016

Poema IV. Sobre el fuego que no cesa.

¿Qué son en este mundo
dos minutos de vacío
que no se puedan llenar
con un poco de fuego,
de gentío?

No son las doncellas,
ni lo príncipes azules,
más que meras sombras
en este ambiente de constelaciones
en el que mi piel pules.
No son tampoco
las ganas de algo tórrido,
ni los deseos de querernos,
los que me impulsan a tu boca
de estos pensamientos sórdidos.

¿Qué es este mundo
sin tus labios jadeantes,
sin tus besos alocados,
sin tus manos que me envuelven
y se vuelven en mi espalda inquietantes?

No es el duende de tus ojos,
ni los cruces asesinos,
más que meros espectadores
de todo esto, nuestro prohibido
mundo lleno de inquilinos.
No son las luces o las horas
las que dictan nuestras ganas
de comernos con los ojos
y devorarnos con la boca
hasta el final de las mañanas.

domingo, 29 de mayo de 2016

Poema III. Sobre los besos.

Los versos salen en tropel
desde mi alma
intensa y desmesurada,
a este difuso papel;
se sientan prisioneros
de tus ojos cautivadores,
me llaman a quererte
sin tregua ni cuartel,
de nuestra pasión herederos.

Se acontecen las emociones
en este mundo tuyo y mío
que nadie controla,
del que nadie tiene nociones;
toman tus ojos a los míos,
y me llevan a lugares lejanos
en los que me refugio,
nos hacen especiales,
nos apartan del gentío.

Quisiera decirte que te quiero,
y gritar que me da igual,
que el tiempo es relativo,
que por ti muero;
y bailaremos entonces a medianoche,
tu cuerpo con el mío,
siendo la luna y las estrellas testigo
de nuestro bello desvarío,
del amor el puro derroche.

miércoles, 25 de mayo de 2016

Poema II. Sobre los descubrimientos.

Suena en el ambiente
la rancia melodía de tu nombre,
tal vez espera volver a encontrarte
igual que te conocía yo.

Sonaba en mi cabeza
ese ruido de nosotros que no calla,
esos dos bandos,
del contigo o sin ti,
de mi sangre a cada instante,
de tu escarcha y tu actitud.

Siento que me quema
tu presencia inexistente,
en las cosas que quedan
tras la lucha sin cuartel.

Sentía entre mis dedos
algo turbio que no podía ver,
ese matiz que no mostrabas,
ese fingido interés
sobre las cosas más pequeñas,
o quizás sobre el mundo al revés.

lunes, 23 de mayo de 2016

Poema I. Sobre los miedos a lo desconocido.

Me iba acercando,
a cada paso,
a cada instante,
a un precipicio insalvable,
a un abismo sin ti.
Salté y caí,
sin ayuda o salvaguarda,
a un universo en espiral
de plena oscuridad
y temores ávidos de sangre.

Me alejé sin remedio,
de esta llama que consume
y no deja pie al miedo.
Me guardé aquellos juegos,
entre las sábanas
y las luces del alba blanca.
Confundí mi bando,
vi que este no era mi sitio,
que aquella no era yo.
Derrumbé cada obstáculo,
para cerrarlo tras de mi,
con un muro más sólido,
una barrera inquebrantable.

Sonaban los violines a lo lejos,
de lo que pudimos haber sido,
de quienes se miran cómplices.
Entendí entonces,
ilusa de mi,
que no todo estaba perdido,
que la distancia todo lo cura,
y más si me voy contigo.

viernes, 13 de mayo de 2016

Arrecife y miedo

Si te fueras hoy
de esta vida en mi cabeza,
de esta extraña sensación,
querría morir.

Buscaría la forma,
la sencilla manera,
la idea más absurda,
para volverte a encontrar.

Serías un reto,
un bello sueño,
una meta personal,
un deseo irreal.

Serías las bellas rosas,
las suaves camelias,
las lilas finas,
la sombra de un árbol al pasar.

Serías todas las cosas,
de este mundo al final,
de este sueño que no acaba,
del cual no quiero despertar.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Tú.

De la tormenta
y lo torrencial
apareciste tú.
De la lluvia
y los colores,
la miel en tu mirada,
y las noches sonrosadas.
De los cuentos,
de la labia,
las historias que no acaban,
las canciones que nos maclan.

De lo sórdido
y lo divino,
apareciste tú.
De tus manos
con las mías,
del saber de tus encantos,
de un adiós a lo demás.
De esperanzas,
de pasiones,
de las más bellas emociones,
de sencillos corazones.

Apareciste tú,
de la nada y sin saberlo,
de cosas que no debo,
de sonrisas por las que muero.