viernes, 31 de enero de 2014

Por ti.

Cuando no quede nada,
ni un destello,
ni una mirada,
ni una sombra en las paredes.
Ni siquiera un fulgor,
un amor correspondido,
o un temor equitativo.

Cuando no hay nadie
en este mundo
ni en el que venga,
por quien luchar
o por quien morir.

Cuando ni siquiera se encienda
la llama vigorosa
de la venganza no consumada,
ni haya a quien vengar
ni quien me vengue.

Cuando nadie quede para ti,
para tu alma
o tus encantos,
y se haya llevado el tiempo
la belleza y los halagos,
o se haya ido quien clamaba
y juraba que te amaba.

Cuando todo eso pase,
y llores en la ausencia,
seré yo quien luche,
quien por ti muera,
quien con los hechos prometa,
quede por ti,
quien tema.

jueves, 30 de enero de 2014

Causa y Efecto

Causa y efecto
llenan las páginas
de este libro
alicaído,
longevo.
Causa y efecto
dando bandazos
en una sociedad ingente,
dolida,
falta de relevo.

Sólo causa
a quemarropa,
culpable en la conciencia,
doliente eterna.
Sólo efecto
sin motivos
ni sentidos consumados,
veleta alterna.

Todo causa,
sin efecto,
inexistente,
cegada.
Sin causa,
todo efecto,
mentirosa,
olvidada.

lunes, 27 de enero de 2014

Sentimentales

Es increíble como un beso puede hacernos ver el mundo desde otras perspectivas, o un abrazo nos puede dejar perplejos, o una mirada puede matar.
Asombra como un gesto puede conmover o hacer brincar el corazón, porque en el fondo nada lo mueve la razón, sino el instinto y el corazón.
Somos seres sentimentales, nos movemos por lo que sentimos dentro en el pecho y no en la cabeza, por mucho que intentemos evitarlo.
Dicho esto puedo afirmar que me siento volátil, por un beso, un abrazo, una mirada, o por todo junto. Por el hecho en sí o por sólo recordarlo.
Todo el mundo debería sentirse así al menos una vez en la vida, porque el amor es el elemento máximo de nuestra humanidad.

Recuerdo del dolor.

Me acordé de lo triste que es el mundo,
de lo triste que es vivir,
y de quien muere en lo mundano,
quien entristece en la muerte,
quien muere mientras vive.

Me acordé de todos los matices,
de todas las formas y colores,
de lo sencillo y lo complejo,
del amor y el desvelo.

Me acordé, lentamente,
de tu mirada cuando te ibas,
de tus ojos cuando no estabas,
de la nada que te acompañaba.

Sabida tu tristeza y tu armonía,
recordé una lágrima caída,
una catedral en su honor construida,
un dolor incomprendido.
Recordé cómo la sanaba,
o al menos lo intentaba,
aunque no eras tú,
aunque estabas ausente,
aunque fingías sonrisas,
aunque creías que no dolía.

Recordé entonces el dolor,
ligero desde fuera,
que mataba poco a poco
cual yunque pesado,
como cargas que se llevan
por siempre en la vida.

Con el dolor vino la calma,
una calma aparente,
elocuente en la luz,
como un monstruo en la sombra.

Con el dolor
vino el dolor mismo,
artillero experimentado,
bombardeaba mi alma cada noche,
cada día,
cada segundo de mi vida.

Con el dolor
vino el dolor,
y se quedó para siempre,
como un amigo,
como un compañero atroz,
como el peor de los viajeros,
como el muro que tapa una luz.

jueves, 23 de enero de 2014

Un destello.

Hubo una luz,
tal vez un destello hipotético,
un fulgor apoteósico
de correlato aritmético.

Fue sólo un segundo,
una eternidad tremebunda,
quizás imaginario
de una cabeza profunda.

Simple en su complejidad,
filtraron los matices
cual mirada indiscreta,
no secreta,
anduvo por los tamices
como la nieve en Navidad.

Sagrada con sus encantos
paseó sus miedos
iluminando un corazón inquieto,
puso el alma en un aprieto,
juzgada ante deviedo,
desentendida por tantos.

Hubo una luz,
un destello,
un amor de tragaluz,
de fuego su sello.

martes, 21 de enero de 2014

Ahogada.

Cuando el alma se ahoga, se ahogan los ojos en los mares de lagrimas, y el llanto se lleva más por dentro que por fuera. El dolor nos araña la piel, desde lo más profundo nos corroe y se retuerce, disfruta con el sufrimiento que vive en primera persona.
Cuando se ahoga el alma, nada la consuela, porque no puede ser rescatada, porque hace tiempo que las manos desaparecieron de la superficie del lago.
Cuando el alma se ahoga necesita perderse entre brazos, no los propios, porque esos no abrigan, sino en los del amor de otros, ese mismo que no nos tenemos.
Cuando se ahoga el alma desaparece la persona, y sólo podemos intentar acariciar la realidad con las yemas de los dedos.
Ahogada ya el alma, yo sigo intentando respirar.

viernes, 17 de enero de 2014

Un alma encojida

A veces nos empeñamos en cargar con todo, en ser los héroes de nuestro momento, en decir "YO PUEDO" bien alto por esa necesidad humana estúpida e innecesaria de demostrarle al mundo que podemos con todo.
A veces nos empeñamos en ser fuertes, aunque sólo por fuera, porque nos derrumbamos, caemos y nos herimos, lloramos en soledad y salimos de nuevo para hacer ver que somos los más felices.
A veces me he llegado a preguntar que a qué jugamos. ¿Por qué no ser nosotros? ¿Qué tiene de malo el llorar que nosotros mismos lo hemos ido definiendo como bestia negra? Hemos creado vergüenzas de lo más humano, lo mundano se ha alienado y extrapolado, somos algo ajeno a nuestro propio mundo.
Nos hemos hecho esclavos de nuestros sentimientos e ilusiones. Sólo por jugar a los títeres. Sólo por amar los carnavales de Venecia.

lunes, 13 de enero de 2014

Amor vahído

Me gustaría creer que el amor y el cariño simplemente pasan cuando hay unos lazos que la misma vida ha creado de manera natural.
Me gustaría creer que las palabras son sinceras y que ese abrazo que nunca llega seria de verdad.
Pero no llegan las buenas palabras, ni los gestos. Sólo llega un reproche constante con la reivindicación del "Yo, yo y más yo" como bandera. Sólo llegan críticas infructuosas que no hacen más que sumir el alma en el más profundo de los pozos.
Sólo queda la pena y el dolor.
Sólo queda esperar el día de correr para no mirar nunca atrás.

viernes, 10 de enero de 2014

Memoria perdida

Lo incondicional nunca tiene precio, pero sin embargo ha adquirido la horrorosa capacidad de evaporarse como el éter o cualquier otro ente incorpóreo.
Siempre pensé que al menos el honor quedaba, la necesidad de honrar a la honra o algo así, que habíamos guardado el tesoro del amor propio que nos había brindado el pasado. Claro está que en mi inocencia yacía el fallo garrafal.

He de confesar que esta falta de elocuencia al evolucionar me ha dejado un amargo sabor en los labios, que no consigo borrarlo ni con la más dulce de las mieles que uno pueda catar. Y lo peor es que nadie lo ve, más que nada por el afán absurdo de negar lo evidente ante los ojos del interlocutor y vaya usted a saber qué más: todos juran el amor eterno, la fiel amistad inmortal, la que sale del corazón y no de un pensamiento calibrado. Y es entonces, como el que se encuentra con un giro en la trama de esa novela que le quita el sueño, que tornamos alguna de esas esquinas de la vida y vemos al bufón cobarde haciendo las veces de asesino canalla.

Es por esto, que hace mucho me juré toda la incondicionalidad a mí misma, con todas sus consecuencias, porque si algún día me traiciono, al menos tendré un perdón benevolente.

martes, 7 de enero de 2014

Enfermizos

Lo que enferma no es el cuerpo cuando las luces se apagan, enferma el alma, enferman los ojos que pierden su brillo y los labios que ya no sonríen.
Cuando uno enferma se entristece el mundo, se contaminan los sentimientos y los colores se aplican la escala de grises.
Las luces que se apagan, sólo por un momento, nos dan una sensación de hastío que tapa como si de una capa se tratase, el recuerdo de quienes éramos y de lo que era sentirse bien.

lunes, 6 de enero de 2014

Suposiciones

Supongo que he malentendido al sino, que le he dado una oportunidad de oro para que se dé de bruces contra mi.
Supongo también que hay personas que dejan hacer al destino, y otras que lo levantamos de su letargo de vez en cuando, simplemente porque sus plazos son de otra época.
Supongo que a veces me la devuelve en venganza. Y que yo lo maldigo por ello.
Supongo que me ambienta las horas. Y que yo a veces las reinvento.
Supongo que somos aire, un aire que se mueve por impulso, no por la razón.
Supongo que nos mueve el corazón.
Supongo que no supongo nada, aunque lo pospongo, aunque me frustro y desvanezco.
Supongo que tú también eras aire.
Supongo que tú también te desvaneciste.

domingo, 5 de enero de 2014

El blues

            Escribí las páginas de mi vida como quien compone un disco de blues: las canciones alegres daban paso a las lentas y lúgubres, narraban los días vividos y los que tenía por vivir. El rock escribió las furias internas y las suaves canciones de Yurima al piano pintaron las melancolías con la escala de grises más amplia y variada.

            Pero aquel día no hubo melodía, no había ruido alguno, ni un llanto ni una risa, sólo el silencio. La quietud lo llenaba todo, hacía suyos todo minuto y todo espacio que quedase a la deriva. Aquel día, la muerte había llegado a mi puerta y se había presentado como una amiga lejana, se sentó a regocijarse mientras le servía un café y se fue, mirando atrás con el ego por las nubes y mi amado entre sus brazos, inerte. Aquel día derrumbó mi vida haciéndola añicos.

El lienzo

Rosa pálido, casi gris,
difumina las sombras
de un verde más lejano.
Ocre aguado
sobre el lienzo
de un pintor, Trajano.

Idea de color difusa,
semblante pálido
sobre puntillismo a mano.
Azul del cielo,
caricatura de los hombres,
Platón, humano.

Negro mudo, silenciado,
a lo triste abogado,
blanco no en vano,
unión amada, flor de vida,
lago entre la niebla,
visto por mis ojos de murano.

Al silencio

Escúchame despacio,
escúchame sin prisa,
escucha en el silencio
cada gesto y cada mirada,
cada cual guarda una sonrisa.

Escúchame sosegado,
escúchate mientras me escuchas,
que no te engañen las palabras
que dicen, permanecen
y luego se pierden sin más.

Escúchame en tu tristeza,
escúchame no decir nada,
el amor hablará por sí mismo,
develando sentimientos
y el tacto de la piel enamorada.

Escúchame cuando no quede nada,
ni siquiera el aire,
solo el silencio y nada más.
Llévame, cariño,
donde quieras que te mire.

Escúchame mientras me miras,
y ahora en el espejo te ves,
porque no eras más que tú mismo
perdido en el silencio
yendo con tus pensamientos a través.


Bienvenidos

Bienvenidos al lugar donde iré publicando todas aquellas producciones literarias, por pequeñas que sean, simplemente por el placer de escribir para el mundo.
Si a una sola persona inspiran mis palabras, no serán palabras vacías